+¿Es esto verdad?
-Sí, sí que lo es.
+¿Y se puede saber por qué lo hiciste? ¿Por qué te marchaste?
-La gente me persuadió, me convencieron de que la dejara, me metieron malas ideas en la cabeza sobre ella y... la dejé, acabé con nuestra relación.
+¿Eres consciente de lo que me estás diciendo, de lo que hiciste?
-Sí, lo soy y ahora mismo no puedes imaginar lo mal que me siento... Me arrepiento un montón...
+¿Sabes lo mal que lo pasó? ¿Lo mierda que se sentía? ¿Sabes las lágrimas que ha derramado por ti cada noche? Ah no, no lo sabes, porque TE FUISTE y la dejaste sola... Bueno, sola no, porque yo estuve con ella en cada momento apoyándola y secando sus lágrimas.
-No puedo creerlo...
+¿Qué no puedes creer?
-Que llorara... Es tan delicada... No me gusta verla llorar, y menos por mi culpa...
+¿Tienes pensado algo para rehacer su vida? ¿La quieres ayudar?
-Sí, quiero que sea feliz, quiero que encuentre a alguien... Pero ese alguien me gustaría ser yo.
+¿La amas? ¿Te arrepientes?
-No la amo, es lo siguiente, sueño con su pelo y su sonrisa... y sí, me arrepiento muchísimo, ahora mismo soy escoria...
+Pf... Mira... ¡¡Corre, búscala y haz lo que quieras, pero por favor, que sonria y sea feliz, y si quieres recuperarla... lánzate y no esperes ni un segundo mas!!

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